Lo posmo (1): ¿Por qué la posmodernidad es una fábrica de imbéciles?

La Venganza de Hipatia

Hace un tiempo leí un libro de Susan Blackmore en el que argumentaba que aquello de alcanzar el nirvana era algo casi imposible. Lo es porque el cerebro humano nunca se detiene, ni cuando dormimos, ni cuando creemos estar pensando en nada: siempre está elucubrando, lanzando ideas peregrinas o resolviendo problemas. Lo cierto es que el cerebro no detiene su incansable actividad y la mitad del tiempo está teniendo ideas estúpidas y extravagantes sobre posibilidades remotas, o ardientes pensamientos sexuales a mí en clase me pasaba mucho… bueno, en realidad me pasa todo el día; si estás conmigo más de media hora seguramente comenzaré a pensar mientras me hablas en cómo sería montármelo contigo. Hay varias explicaciones a esto. La que ofrece Blackmore es que ello maximiza las posibilidades de tener buenas ideas, porque por pura probabilidad habrá algún diamante entre la montaña de bizarradas que pensamos todo…

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