El cinismo de Chuang-Tzu y Diógenes: la burla de lo serio

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ChuangTzu1Hace algunos años (1997), el mexicano Octavio Paz preparó y tradujo una edición de los textos más importantes de Chuang-Tzu (o Zhuang Zi), obra no muy conocida incluso por los lectores del Nobel de Literatura. A juicio de Octavio Paz, Chuang-Tzu no sólo fue un gran filósofo, sino también un notable poeta, maestro de la paradoja y del humor, un “puente colgante entre el concepto y la iluminación sin palabras”. El taoísmo irrumpió con toda su fuerza en el siglo cuarto antes de Cristo gracias al conglomerado de doctrinas y religiones personales que tuvieron como resultado la formación de grupos más o menos reducidos de discípulos, siempre en torno a una figura central: un maestro. Tales grupúsculos albergaban una misma tendencia hacia la experiencia mística, cuya nota central encerraba la posibilidad de buscar la inmortalidad a través de la unión con el Tao (principio tanto inmanente como trascendente que…

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“El oficio de vivir”: el diario íntimo de Cesare Pavese

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PaveseLiterato convencido, filósofo ocasional, genio prematuro, víctima de una personalidad –que fue también su verdugo– tan oscura como esclarecedora, Cesare Pavese nace en Santo Stefano de Belbo en 1908. En 1950, con apenas cuarenta y dos años, decide quitarse la vida en la ciudad de Turín, una vida a la que desde muy joven consideró un “vicio absurdo”.

Sin duda, Pavese fue una de las plumas más privilegiadas del siglo XX, cuya imparable actividad cultural y humanística le convirtió no sólo en escritor de novelas (quizás su faceta más conocida), sino también en traductor de autores de la talla de Melville, Dickens, Joyce o Hesíodo, e incluso, en dramaturgo, poeta y filósofo. Vertientes distintas todas ellas, pero comunes en un sentido muy determinado, a su juicio: y es que tanto la literatura novelística, la poesía, la dramaturgia, la traducción o la filosofía son producidas por el “ansia de realidades espirituales desconocidas, presentidas como posibles”.

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Víctor Hugo: la belleza invisible del sueño

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victor-hugo-lo que dicen las mesas parlantesUna congregación de trasgos, conscientes de sí mismos, escriben un drama apócrifo de Shakespeare: diario de sombras, exposiciones de lo efímero biográfico como si fuera real, la existencia de esos fantasmas se define por lo que persiguen. Toda antología aspira a la innovación o a la reflexión. Algunas, incluso han logrado introducir nuevas palabras o conceptos. Hasta la publicación del libro Lo que dicen las mesas parlantes ([1854] WunderKammer, 2016, traducción de Cloe Masotta) el donoso escrutinio literario se limitaba a las obras que sus autores habían escrito en vida. Nunca hasta entonces se habían tenido en cuenta las reflexiones de los muertos, al menos hasta la selección imposible del poeta, dramaturgo y novelista romántico Víctor Hugo (Besanzón, 1802-París, 1885)

“Las palabras son los marinos de la idea, la sirven y se rebelan contra ella. El estilo es la espuma del espíritu, tiene que subir a todas las cuerdas…

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Las cartas a Theo de Van Gogh

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VincentVanGoghEs una cosa admirable observar un objeto y encontrarlo bello, reflexionar sobre él, retenerlo, y a continuación decir: voy a dibujarlo, y trabajar hasta conseguir reproducirlo. 

El 13 de junio de 1873 un holandés pelirrojo de apenas veinte años llegaba a Londres como empleado de la galería de arte de la casa Goupil. Aunque confesaba, desencantado: “Al principio el arte inglés no me atraía mucho, uno debe acostumbrarse”.

Vincent van Gogh fue el mayor de seis hermanos en una familia cuyos miembros se habían distinguido por el comercio de cuadros y la prédica religiosa. Su padre era pastor de la Iglesia reformada e incluso uno de sus antepasados había ostentado el puesto de obispo en Utrecht. El tío de Vincent, accionista de la mencionada galería de Goupil, le había conseguido trabajo en la sucursal de La Haya, y el aprendiz trabajó entonces con tanto celo que en cuatro años fue…

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Franz Kafka: aproximación a un genio incomprendido

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KAFKA-2Empieza de una vez a ser quien eres, en vez de calcular quién serás (Franz Kafka). 

Franz Kafka es uno de los más grandes expositores de la literatura moderna. Tal es la grandeza de su obra que es considerada entre las más influyentes de la literatura universal. Son muchos los nombres de los escritores que han manifestado abiertamente su influencia, como Jean-Paul Sartre, Gabriel García Márquez, Albert Camus o Jorge Luis Borges. Kafka nació en 1883, en Praga, ciudad de una provincia del ya extinto Imperio Austro-Húngaro.

Fue el primogénito de un matrimonio que vivía con la obsesión de escalar en las clases sociales. Hermann Kafka, su padre, deseaba que Franz siguiera sus pasos y lo ayudara en el crecimiento del negocio familiar. Hermman jamás entendió el trabajo literario de su hijo, que cuestionó amplia y frecuentemente. A raíz de esta pésima y tormentosa relación con su progenitor, Kafka escribiría…

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Hermann Hesse: la conquista del yo

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Museo-Hermann-Hesse-28415-T10-HDEn 1919 Hermann Hesse redactó su breve y fundamental escrito Obstinación, un ensayo en el que plasmó sus ideas más importantes al respecto de la labor del artista y del imperativo antropológico de seguir la propia vocación, de ser fiel a sí mismo. La obstinación (Eigensinn) es, a su juicio, la virtud central, gracias a la que la energía y el valor de hacer frente a los propios miedos, a las desavenencias a las que nos expone nuestra biografía, nos hace conocer nuestra auténtica fuerza interior, y con ella, el camino a andar. De un modo muy similar al que ya practicara Nietzsche, Hesse asegura que “obediencia” y “virtud” se han convertido, peligrosamente, en términos intercambiables. Sin embargo, el que “es obstinado obedece a otra ley, a una sola, absolutamente sagrada, a la ley que lleva en sí mismo, al ‘propio sentido'”.

El imperativo…

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