Jan Fabre, el ilusionista ilusionado

félix molina

Jan Fabre | ESTIGMAS – Acciones y performances 1976–2017, CAAC

Cuando tengáis alguna duda (ética, existencial, vital), cuando os lleguéis a plantear si de verdad puede haber millones de personas en el mundo –y no me refiero a operarios– que hagan su trabajo sin el mínimo pestañeo de la inquietud, sin la zozobra de la determinación, podría ser de alguna utilidad dirigir la mirada al artista. De este Jan Fabre, por ejemplo, se tienen opiniones muy dispares, dentro y fuera del mundo del arte, pero difícilmente la sospecha de algo que no haya sido tamizado por su temperamento.

Fabre comienza de manera protestataria, tal un Rimbaud un poco más norteño (nace en Amberes, en 1958), vagante, quemando dinero, pintarrajeando todos los objetos con los que se encierra en su Bic-Art Room (1980), por apurar el juego de palabras con el Big Art. Tiene ya ese punto leonardesco de…

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