Se cumplen 100 años del aplastamiento de la insurrección en la base naval rusa Kronstadt. El centenario de la masacre sobre aquellos hijos inocentes de la revolución que levantaron las banderas y armas al grito de rebelión y desobediencia, de quienes no se quedaron callados ante la tiranía y lógica consecuente de socavar la revolución por la vanguardia iluminada roja; la nueva casta privilegiada, sedienta de poder y control, sepultadora de todas sus consignas revolucionarias en pos de hacerse con el dominio de Rusia, quitándole el poder al pueblo que se deshizo de la vieja monarquía zarista para ocupar el viejo trono blanco y crear un nuevo imperio sobre las ruinas del anterior.
Otrora el “orgullo y gloria de la revolución”, en palabras de Trotsky, siempre fieles a los designios bolcheviques, los marinos de los buques Sevastopol y Petropavlovsk actuaron y sobresalieron en cuanto acontecimiento hubo en el periodo revolucionario…